
A menudo vemos películas en las cuales se pierde algún familiar. En medio del dolor que esto puede causar siempre escuchamos decir frases como ‘‘En algún momento lo volveremos a ver’’. Tenemos ese sentimiento de esperanza de ver nuevamente aquel ser querido que partió de esta tierra.
Hoy puedo hablarte de uno que murió hace muchos años. De una forma cruel e inhumana. Golpeado hasta quedar sin aliento y su cuerpo desfigurado, maltratado. Fue acusado sin ser culpable y juzgado siendo inocente. Entre lágrimas no puedo imaginar cuán difícil debió ser esto. Quizás lo que más puede impactarnos es que todo esto lo hizo por amor a ti y a mí. Decidió padecerlo en carne propia lo que a nosotros nos tocaba. Pero, la muerte no fue suficiente para detener aquel hombre. ¡Este tan hermoso, resucitó! ¡Se levantó de entre los muertos! Al tercer día la tumba estaba vacía, no pudo retenerlo.
Apocalipsis 22:12-13 He aquí yo vengo pronto, y mi galardón conmigo, para recompensar a cada uno según sea su obra. Yo soy el Alfa y la Omega, el principio y el fin, el primero y el último.
Ese mismo que murió y resucitó. ¡Nos prometió volver! Que agradable será verle con toda su gloria y majestad. En el verso anterior dice ¡Miren que vengo pronto! Su venida no puede ser solo un sentimiento o deseo. Su venia es real y debemos estar siempre alertas a ella.
¡Cristo viene y será pronto! La pregunta es: ¿Compartirás con Él? ¿Tú también lo veras? ¿Estás preparado?
Mateo 5:8 Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios.
Si has vivido conforme a su Palabra, lo verás. A lo mejor te preguntas cuando será eso. Bueno… la Biblia dice que llegará como ladrón en la noche. En pocas palabras cuando menos te lo esperas. Viene pronto y por eso necesitamos estar preparados para recibirle. Él es fiel para cumplir lo que ha dicho.
¡Espero que tú también estés esperanzado y preparándote para verlo!
¡Cristo viene pronto!
Dios te bendiga.
Escrito por: Karina Contreras
