
«Y yo rogaré al Padre, y él les dará otro Consolador, para que esté con ustedes para siempre»… (S. Juan 14:16)
Tener un mejor amigo o amiga es lo máximo. Puedes contar con esa persona para guardar secretos, aguantar tus chistes malos, ayudarte en tus problemas, darte un empujón, en fin, es un pañuelo de lágrimas y alguien en quien puedes confiar.
Esto me acuerda que el Señor Jesús, mientras estuvo en la Tierra, nos prometió un amigo quien nos iba a acompañar todo el tiempo. Se llama el Espíritu Santo. Él dijo: «Y yo rogaré al Padre, y él les dará otro Consolador, para que esté con ustedes para siempre».
Que feliz me siento al saber que ese Consolador, el Espíritu Santo, es nuestro guía. Nos comprende, nos corrige a través de la Palabra y nos orienta hacia Cristo, quien es la Verdad. Dicen que amigo es aquel que está en las buenas y malas. Pues éste, el Espíritu de Dios, está conmigo y contigo en todo momento. ¿Tienes necesidades? ¿Tienes alguna inquietud sobre Dios? ¿Te sientes en soledad? Si tienes a Cristo en tu vida, comprende que el Espíritu Santo está ahí contigo. Confía en Él, cuéntale tu vida, tu historia, tu situación y Él te escuchará, te hará sentir su hermosa compañía, su gloriosa Presencia. Confía en Él y Él te responderá.
Escrito por: Nicolás Peralta
