
Durante varias semanas hemos estado siendo objeto de fenómenos naturales que están afectando naciones completas; terremotos y huracanas, son de las cosas que estamos escuchando últimamente. Agentes naturales que dejan su rastro por donde quiera que pasan;casas destruidas, edificios con grandes daños, inundaciones, muertes, en fin, un sin número de males que nos están embargando.
Nuestro país, en menos de tres semanas, ha sido testigo de la fuerza de la naturaleza, a ser sacudidos por dos huracanes (Irma y María) que de lejos nos han dejado sentir su furia. Familias han tenidopérdidas cuantiosas, pueblos han sido inundados, comunidades han quedado incomunicadas, parajes destruidos; Y todas estas noticias tienen un sabor a derrota, fracaso y angustia.
Posiblemente seas uno de lo que ahora mismo tienes tus manos sobre tu cabeza, pensando en que puedes hacer. O tal vez, eres de los que las lágrimas no han dejado de salir de sus ojos, debido a la impotencia de haberlo perdido todo. O puedes que seas del grupo que ha regresado a la faena diaria, ya que no tuvo ninguna perdida.
No sé en cual grupo de personas estas, pero lo cierto y confortante en este momento, es abrazar las verdades y consejos que la Biblia nos brinda para momentos como estos.
Leamos en Salmos 46:1-3
Dios es nuestro amparo y fortaleza,Nuestro pronto auxilio en las tribulaciones.
Por tanto, no temeremos, aunque la tierra sea removida,Y se traspasen los montes al corazón del mar;Aunque bramen y se turben sus aguas,Y tiemblen los montes a causa de su braveza. Selah.
Alabar a Dios en medio del dolor, es el mejor remedio que podemos tomar. Reconocer que Él es lo único eterno, y todo lo demás es perecedero, nos ayudara a encontrar consolación. Cuando las lágrimas son espesas, y no cesan de salir, entonces debemos de abrir nuestra boca para cantar a nuestro Dios y dar acciones de gracias por su misericordia. Porque nuestro Dios es un Dios bueno, lleno de amor y misericordia para con sus hijos
Si lo has perdido todo, si el dolor o frustración te embarga, si no saber que hacer, ni deseo de vivir hay en ti… entonces mira al cielo y canta una canción exaltando aquel que no puede ser igualado, que no nos deja solo y se olvida de nosotros. Aquel que nos ha brindado de su amor sin limitación, y que nunca se olvidara de nosotros. Aquel que controla los tiempos y la naturaleza le obedece al instante, aquel que nunca ha sido sorprendido, sino que tiene los tiempos en sus manos.
Amigo si todavía no tienes una relación con Cristo, y está pasando por depresiones, o sentimientos de derrotas, si crees que es mejor dejar de existir que comenzar de nuevo; entonces te invito a doblegar tu alma y hablar con aquel que te ama. Menciona su nombre: JESUS; y deja que tus palabras salgan, El atenderá tus peticiones y estará dispuesto a comenzar una nueva relación contigo, él te ayudara y no te desamparara; solo permítele ser el Señor de tu vida y veras con la vida te cambia.
Después de la tormenta, puede venir la calma, si transfiere toda tu confianza en Cristo Jesús nuestro Señor y Salvador.
