
A todos nos encanta algún deporte, el béisbol, baloncesto, volibol, fútbol o el atletismo son algunos de los más populares del mundo. Todos tienen algo en común, lograr terminar con la mejor puntuación, o como el atletismo, llegar a la meta.
¿Te has preguntado: Cuánto hay que prepararse para llegar a la meta o lograr la mejor puntación? Así como los deportistas tienen el compromiso de alimentarse bien, dormir 8 horas diarias, tomar suficiente agua, dejar de fumar, no ingerir bebidas alcohólicas o drogas, así también los cristianos estamos llamados a prepararnos de la mejor manera, dejando atrás todo lo que nos impida crecer en la gracia de Dios para llegar a ser como Cristo.
En la iglesia, todos somos un equipo y cada quien tiene la meta de lograr lo mejor para el beneficio de todos. Así mismo, estamos comprometidos con el llamado de Dios para servir a Cristo en la iglesia. Para eso debemos asumir el compromiso que tenía el apóstol Pablo acerca de Cristo y su obra. Su compromiso era lograr cumplir con su llamado en la iglesia.
El apóstol Pablo le dijo a sus amigos filipenses, que él había entendido que la vida no significaba nada en comparación con llegar a conocer a Cristo cara a cara y vivir en la eternidad con Él. Para Pablo, correr en el Evangelio implicaba dejar todo atrás, es decir, dejar todo aquello que le impedía seguir a Cristo y cumplir con su llamado, su compromiso en la iglesia. Por eso dijo: ¡prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús! Filipenses 3:14 (RVC)
Por: Nicolás Peralta
