
Siento que Dios debe enojarse bastante al ver como esta el mundo hoy día, cada vez el hombre es más propenso a la maldad, cada vez hay más crímenes atroces, guerras, asaltos, terrorismo, pareciera que nuestro mundo se convierte en un inmenso campo de batalla, y a veces pensamos: ¡Si fuera Dios, ya hubiese acabado con este mundo pecaminoso!. Pero leyendo un verso bíblico en el libro de San Mateo quedé pasmada, al ver como Jesús veía a la gente, dice en San Mateo:
“Y al ver las multitudes, tuvo compasión de ellas; porque estaban desamparadas y dispersas como ovejas que no tienen pastor.” Mateo 9:36 (RVR1960)
¡Wao! Al leer este pasaje mi corazón fue confrontado porque pude imaginar esa mirada de Jesús tierna y llena de amor al ver a toda la gente. Quizás no solamente vio a esa multitud, quizás pensaba en todas las personas que en el futuro estarían en esa misma condición, sin ovejas, sin su Pastor (Jesús), ya Él podía ver como seria nuestro mundo hoy, y aun sigue sintiendo la misma compasión. Él desea que tú y yo sintamos la misma compasión que tuvo, que cuando salgamos a la calle sintamos el compromiso de predicar su palabra, de hablar a otros de la salvación que solo hay en Cristo, que veamos las personas como Él las ve, como almas que necesitan de su amor y su salvación.
Como cristianos se nos ha encargado ser portadores de esta verdad y de compartirlas sin mirar la condición en que se encuentre esa persona. La próxima vez que te encuentres frente a un grupo de personas, en un centro comercial, en una parada de autobús, o simplemente caminando por la calle, pídele a Dios que te ayude a honrar el compromiso que tienes con Él de ser portador de su verdad y atrévete a compartirle a otros lo que Dios ha hecho en tu vida.
¡Dios te bendiga!
Por: Carolina Santana
