
Ansiosos estamos esperando el 24, es que en estas festividades anhelamos aquel día para reunirnos en familia o con nuestras amistades a celebrar en grande. Comida en la mesa y dulces conforme a la ocasión, es lo que siempre vemos en la mesa del comedor.
Buscamos cualquier excusa para salir de la casa y reunirse con los amigos, para seguir la celebración. Es un día que no tiene final, comenzamos temprano a celebrar, pero no sabemos cuando acabaremos. Bebidas y fiestas; conciertos y serenatas; son de las cosas que vemos durante toda la noche del 24 y parte del 25.
Pero ¿Por qué celebramos? ¿Cuálrealmente es el motivo que nos hace reunirnos? Quizás por años has seguido una tradición familiar, y nunca te has detenido por un momento a pensar, que es lo que significa NAVIDAD.
Navidad es una palabra que procede del latín y su significado es: NACIMIENTO. Navidad ha llegado a ser una palabra exclusiva para referirse al nacimiento de Jesús. Pues no es para menos, su nacimiento trajo al mundo la luz. Sin importar que fuera o no fuera un 25 de diciembre, esta fecha ha llegado ser oficial. Es como el cumpleaños de mi papá, que la fecha de celebración no coincide con su nacimiento; pero como quiera lo celebramos.
La Biblia nos dice en Lucas 2:10-14
Pero el ángel les dijo: No temáis; porque he aquí os doy nuevas de gran gozo, que será para todo el pueblo: que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es CRISTO el Señor. Esto os servirá de señal: Hallaréis al niño envuelto en pañales, acostado en un pesebre. Y repentinamente apareció con el ángel una multitud de las huestes celestiales, que alababan a Dios, y decían: Y repentinamente apareció con el ángel una multitud de las huestes celestiales, que alababan a Dios, y decían: ¡Gloria a Dios en las alturas, ¡Y en la tierra paz, buena voluntad para con los hombres!
Este nacimiento fue anunciado de manera sobrenatural, un ángel vino a dar la noticia. Lucas nos habla de unos pastores que estaban cuidando su rebaño, y les fue dada esta gloriosa noticia. Los ojos de los pastores pudieron observar una multitud de ángeles y seres divinos, reunidos en el cielo celebrando el nacimiento de nuestro Señor Jesucristo. ¿Te imaginas ese momento?
Era una celebración sin igual, los pastores admirados y los ángeles celebrando; pero había una gran multitud de personas que ignoraban lo que estaba ocurriendo. Esa noche, para la mayoría de los judíos, pasó como una noche más.
En el evangelio de San Juan se nos dice: a los suyos vino y los suyos no le recibieron. Esta fue la gran realidad. El pueblo donde Jesús había nacido, no se enteró de lo sucedido. Mientras había gran fiesta en el cielo, en la tierra estaban durmiendo, bebiendo, comiendo o quizás, hoy en día, viendo Netflix o conectados en Facebook.
¡Que triste historia!, las personas a las que Jesús vino a rescatar, no estaban atentas a su nacimiento sin igual. Lo mas triste es que en estos tiempos las personas siguen igual; llega la navidad, supuestamente donde celebramos el nacimiento de Cristo, pero estamos en tantas cosas, que lo menos que hacemos es celebrar su natalidad, por lo menos, no como él quisiera.
Hoy en día seguimos durmiendo, comiendo, bebiendo, chateando, saliendo, fiesteando, bailando, tal cual hicieron las personas de aquel tiempo. Estamos cada vez más lejos de celebrar una verdadera Navidad.
Seamos sabios y cambiemos nuestro enfoque, hagamos de esta Navidad una muy especial, donde invitemos al Salvador a nuestro corazón, donde nuestra alegría y reunión familiar sea una expresión sincera de gratitud sin igual, para Aquel que dió su vida sin reserva ni condición.
Disfrutemos de la navidad, pero una NAVIDAD DE VERDAD.
